Correo corporativo gestionado
Google Workspace o Microsoft 365: alta de cuentas, migración de buzones sin perder el histórico, alias, grupos, firmas y políticas de retención. Es la vía que recomendamos por defecto, porque la entregabilidad y el antispam los sostiene una plataforma con reputación propia.
Servidor de correo propio
Cuando hay una razón concreta — volumen alto, soberanía del dato, coste por usuario — montamos y operamos el servidor: Postfix, Dovecot, antispam, cifrado y vigilancia de reputación. Te decimos antes qué implica, porque la entregabilidad pasa a ser un problema tuyo y nuestro, no de Google.
Entregabilidad: SPF, DKIM y DMARC
La causa número uno de que un correo legítimo acabe en spam. Configuramos los tres registros, leemos los informes de DMARC y ajustamos hasta que el correo llegue a la bandeja de entrada. Se diagnostica con datos, no probando a ciegas.
Dominios y DNS
Registro, renovación y traspaso de dominios, siempre con la titularidad a tu nombre. Gestión de zonas DNS, subdominios y verificaciones, con vigilancia de vencimientos: un dominio caducado se recupera caro, y a veces no se recupera.
Hosting y certificados
Selección y puesta en marcha del alojamiento que corresponde al proyecto, ni sobredimensionado ni justo. Certificados TLS con renovación automática, copias de seguridad y aviso cuando el sitio deja de responder.
Consultoría y acompañamiento
Auditoría técnica de lo que ya tienes, selección de tecnología y proveedores, revisión de propuestas de terceros antes de que las firmes, acompañamiento en decisiones de arquitectura y capacitación a tu equipo.